
Condado de Valdivielso
Condado de Valdivielso se sitúa en el extremo oriental del Valle de Valdivielso, en la provincia de Burgos, al norte de Castilla y León. Esta pequeña localidad, que forma parte del municipio de la Merindad de Valdivielso, se encuentra en un paraje lleno de encanto, a orillas del río Ebro y al abrigo de las laderas que marcan el perfil del valle. Sus calles y caseríos se encaraman suavemente sobre el terreno, revelando un paisaje rural y tradicional que da la bienvenida al visitante con calma y sencillez. A lo largo de todo el valle se percibe ese ritmo pausado de la vida rural, donde cada pueblo —entre ellos Condado— aporta su propia historia y personalidad al conjunto de la comarca.
La historia de Condado de Valdivielso está profundamente enraizada en la evolución del valle desde tiempos medievales. Su existencia queda documentada ya en el siglo XI, cuando formaba parte de las posesiones del poderoso Monasterio de San Salvador de Oña, que jugó un papel clave en la organización social y religiosa de estas tierras. En 1057, el rey Fernando I y la reina Sancha confirmaron las posesiones del monasterio en Condado, lo que demuestra la importancia de este núcleo dentro de la geografía del valle en aquella época. Con el paso de los siglos, Condado pasó por distintos usos políticos y jurisdiccionales, incluyendo la pertenencia al alfoz de Tedeja y luego la integración en la merindad castellana, mientras se consolidaba como un asentamiento estable en la ribera del Ebro.
Lo que hace especial a Condado de Valdivielso para los viajeros es la sensación de autenticidad que se vive al recorrer sus calles y descubrir su patrimonio rural. El casco urbano conserva la impronta tradicional de los pueblos del valle, con sus barrios —como Santa María, San Pedro y Hondovilla— conectados por empinadas calles adoquinadas que trepan hacia el monte. La Iglesia de San Pedro Apóstol, protagonista espiritual del pueblo, se alza como testigo del transcurrir del tiempo y del arraigo religioso de la comunidad. Las casas de piedra se agrupan en torno a las viejas tramas urbanas, ofreciendo una estampa pintoresca que parece suspendida entre la historia y la vida cotidiana.
Condado de Valdivielso es un punto de partida ideal para exploraciones más amplias por la Merindad de Valdivielso y sus paisajes. Los visitantes pueden disfrutar de paseos por el valle siguiendo el cauce del Ebro, descubrir cavidades y parajes naturales como la Fuente Sagredo, o acercarse a los pueblos vecinos que completan la experiencia del viaje. La combinación de patrimonio, naturaleza y vida rural hace de Condado un destino acogedor para quienes buscan relajación, fotografía de paisaje o simplemente el placer de perderse por senderos tranquilos entre prados y montes.




