
Fuente de Santa María
La Fuente de Santa María es uno de esos espacios que explican por sí solos cómo se organizaba la vida cotidiana en los pueblos del Valle de Valdivielso. Situada en la localidad de Condado de Valdivielso, muy cerca del núcleo urbano y en un entorno tranquilo y abierto, este conjunto tradicional reúne fuente, abrevaderos y lavadero, formando una unidad funcional que durante siglos fue esencial para vecinos y ganaderos. No es solo un lugar donde mana el agua: es un espacio de encuentro, trabajo y memoria colectiva, perfectamente integrado en el paisaje del valle y todavía hoy fácil de reconocer y disfrutar.
Historia
El origen de la Fuente de Santa María está ligado al aprovechamiento tradicional de los manantiales del valle, en una zona donde el agua ha sido siempre un recurso abundante pero cuidadosamente canalizado. Aunque el conjunto actual responde en buena medida a reformas y adaptaciones de época contemporánea, su función es heredera directa de estructuras mucho más antiguas, ya en uso desde la Edad Media, cuando Condado de Valdivielso aparece documentado como núcleo vinculado a la abadía de Oña y al entorno del río Ebro. Durante generaciones, la fuente abasteció de agua potable al vecindario, los abrevaderos sirvieron para el ganado que entraba y salía del pueblo, y el lavadero fue un espacio fundamental del trabajo doméstico, especialmente femenino, y de relación social. Con la llegada del agua corriente a las viviendas, el conjunto perdió su función práctica diaria, pero no su valor simbólico ni patrimonial.
Características
El conjunto de la Fuente de Santa María se presenta hoy como un espacio claramente organizado y muy legible. La fuente propiamente dicha está construida en sillería de piedra, con caños metálicos que vierten el agua de forma continua a un pilón longitudinal, donde aún se aprecia la pátina verdosa del paso del tiempo y el uso constante. Junto a ella se disponen los abrevaderos, amplios y robustos, pensados para facilitar el acceso del ganado, y algo más retirado el lavadero cubierto, una construcción sencilla pero funcional, con pilares y cubierta que protegían del sol y la lluvia. Todo el conjunto se apoya en estructuras de hormigón y piedra, sin ornamentos superfluos, donde prima la utilidad y la durabilidad. El entorno, abierto y ligeramente elevado respecto al camino, permite contemplar el conjunto como una escena casi intacta del pasado rural del valle.
Uso y conservación
En la actualidad, la Fuente de Santa María se conserva como elemento patrimonial y etnográfico, sin uso doméstico cotidiano, pero plenamente integrada en la vida del pueblo como espacio de paseo, recuerdo y valor identitario. El acceso es libre y el conjunto se mantiene en pie gracias a labores básicas de conservación que permiten seguir entendiendo su funcionamiento original. Aunque ya no se lava ni se abreva como antaño, sigue siendo un punto reconocible para vecinos y visitantes, un lugar donde detenerse y comprender cómo el agua estructuraba la economía, el trabajo y la convivencia en los pueblos del Valle de Valdivielso.
Viento: ... km/hHumedad: ...%




