
Iglesia de San Pedro
La Iglesia de San Pedro se alza en uno de los extremos del caserío de Condado de Valdivielso, en pleno Valle de Valdivielso, junto al curso del río Ebro y muy próxima a la carretera N-232. Se trata de un templo de origen románico que resume como pocos la historia medieval de este territorio y su vinculación con linajes nobiliarios y órdenes militares. Su presencia, sobria y poderosa, dialoga con el paisaje del valle y con el caserío tradicional del pueblo, donde aún se percibe el antiguo abolengo de algunas familias que dejaron huella en la zona. Visitarla es asomarse a siglos de historia esculpidos en piedra.
Historia
La actual iglesia parroquial de San Pedro tiene su origen en la segunda mitad del siglo XII, momento en el que se levantó el edificio primitivo, del que se conserva íntegra la nave norte. Condado de Valdivielso aparece documentado ya en la primera mitad del siglo XI, vinculado al monasterio de San Salvador de Oña, lo que explica la temprana importancia religiosa y económica del lugar. A lo largo de la Edad Media, la villa formó parte del alfoz de Tedeja y más tarde de la merindad de Castilla Vieja, pasando por manos de distintos señores, entre ellos Garci Fernández Manrique, sin perder los derechos del abad de Oña.
Durante el siglo XVI, la iglesia fue ampliada y parcialmente reconstruida, dotándola de una segunda nave y adaptándola a las nuevas necesidades litúrgicas. Además, el templo tuvo un uso destacado como panteón de varios caballeros de la Orden de Calatrava, lo que refuerza su relevancia histórica y simbólica dentro del valle.
Características
La iglesia presenta hoy una doble nave, aunque solo la nave norte conserva plenamente su fábrica románica original. Este espacio está cubierto por bóvedas de crucería y mantiene el arco triunfal de medio punto, que da acceso a una sacristía situada sobre el antiguo ábside. Dicho arco se apoya en columnas con grandes capiteles y cimacios decorados con entrelazos; en uno de los capiteles destaca la representación tosca pero expresiva de un ave —probablemente un águila— sujetando un pez, una imagen cargada de simbolismo eucarístico.
En el exterior, uno de los elementos más llamativos es la portada románica tapiada, compuesta por triple arquivolta de medio punto y una decoración popular y expresiva: figuras humanas, cabezas de animales, sogueados, cubas y puntas de diamante. Bajo la cornisa, una rica serie de canecillos esculpidos muestra acróbatas, músicos, animales y rostros antropomorfos, con una talla ingenua que recuerda la influencia de la cercana abadía de San Pedro de Tejada. Todo el conjunto está realizado en sillería, integrándose con naturalidad en el paisaje del valle y transmitiendo una poderosa sensación de antigüedad y autenticidad.
Uso y conservación
La Iglesia de San Pedro sigue siendo hoy el templo parroquial de Condado de Valdivielso, manteniendo su función religiosa y su vínculo con la vida del pueblo. A lo largo del tiempo ha sido objeto de reformas y adaptaciones, pero conserva los elementos esenciales que permiten comprender su origen románico y su evolución posterior. El edificio se mantiene como parte fundamental del patrimonio histórico local y puede visitarse con respeto, especialmente durante celebraciones religiosas o recorridos patrimoniales por el valle. Para los vecinos, no es solo un monumento, sino un lugar de memoria colectiva y continuidad histórica.
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