La iglesia de San Martín se alza en la localidad de Villamediana de Lomas, una pequeña población del municipio de Alfoz de Bricia situada en el extremo norte de la provincia de Burgos, muy cerca de los límites con Cantabria. Rodeada por un paisaje de suaves lomas, praderas y bosques, esta iglesia constituye uno de los principales referentes patrimoniales del pueblo y un lugar cargado de historia y tradición.
Aunque el edificio actual responde a una construcción relativamente moderna dentro del contexto rural burgalés, en su interior conserva un valioso testimonio de épocas mucho más antiguas. La combinación entre sencillez arquitectónica, entorno natural y patrimonio histórico convierte a este templo en una visita muy interesante para quienes desean descubrir los pequeños tesoros que esconden las Merindades y el Alfoz de Bricia.
La historia de Villamediana de Lomas se remonta al menos al siglo XI, cuando la localidad aparece citada en el documento fundacional del monasterio de Oña, formando parte de las posesiones que se otorgaron a la importante abadía burgalesa. Durante la Edad Media, el pueblo perteneció al territorio histórico de Bricia y aparece mencionado en el Libro Becerro de las Behetrías como lugar de realengo que fue concedido por el rey Alfonso XI a su hijo, el infante don Tello.
La actual iglesia de San Martín fue construida durante el siglo XIX para atender las necesidades religiosas de la población. Sin embargo, el templo conserva en su interior un elemento mucho más antiguo que conecta directamente con la historia medieval de la localidad: una pila bautismal románica fechada entre finales del siglo XII y comienzos del XIII.
Esta pieza constituye el principal vínculo con el antiguo templo medieval que debió existir en Villamediana de Lomas. A través de ella se puede imaginar la importancia que tuvo la parroquia en la vida cotidiana de sus habitantes durante siglos, siendo escenario de bautizos, celebraciones religiosas y acontecimientos fundamentales para la comunidad.
La iglesia presenta una arquitectura sobria y funcional, propia de muchas construcciones rurales levantadas durante el siglo XIX. Sus muros de piedra se integran perfectamente en el paisaje y reflejan la tradición constructiva de las Merindades burgalesas. El edificio destaca por sus líneas sencillas y por la armonía con el entorno natural que lo rodea.
Sin duda, el elemento más singular del conjunto es la pila bautismal románica conservada en su interior. Está formada por una basa cilíndrica sobre la que se apoya una amplia copa de piedra. Su decoración, aunque sencilla, posee un notable interés artístico: una banda de dientes de sierra recorre el borde de la pieza, delimitada por cenefas con incisiones oblicuas que evocan motivos sogueados característicos del románico popular de la comarca.
Esta ornamentación guarda una estrecha relación con las pilas bautismales conservadas en las vecinas localidades de Lomas de Villamediana y Linares de Bricia, formando parte de un interesante conjunto artístico que testimonia la actividad de talleres locales durante los siglos finales de la Edad Media.
El entorno de la iglesia añade un atractivo especial a la visita. Desde sus inmediaciones pueden contemplarse amplias vistas sobre el paisaje de Bricia, donde los tonos verdes de los pastos y los bosques se combinan con la piedra tradicional de las construcciones rurales.
La iglesia de San Martín continúa siendo el principal edificio religioso de Villamediana de Lomas y mantiene su función como lugar de culto y reunión para los vecinos de la localidad. Además de su dimensión religiosa, constituye un importante elemento de identidad colectiva y un símbolo del patrimonio histórico local.
Las labores de mantenimiento realizadas a lo largo del tiempo han permitido conservar tanto el edificio como la valiosa pila bautismal románica que alberga. Gracias a ello, los visitantes pueden contemplar un testimonio excepcional de la historia medieval del pueblo integrado en un templo más reciente.
Hoy en día, la iglesia sigue formando parte de la vida cotidiana y festiva de la localidad, siendo escenario de celebraciones religiosas y encuentros comunitarios que mantienen vivo el vínculo entre patrimonio, tradición y memoria colectiva.







