
La escultura en forma de huevo denominada “Origen” es una propuesta artística contemporánea integrada en la conocida Ruta del Arte de Tártales de los Montes, pequeña localidad del municipio de Merindad de Valdivielso. Esta singular obra se presenta como un elemento simbólico que une arte, paisaje y reflexión en un entorno rural de gran belleza natural.
Situada en un espacio abierto, rodeada del característico paisaje del valle, la escultura invita al visitante a detenerse y contemplar tanto la obra como el entorno que la acoge. Su forma sencilla y universal conecta con el territorio y con la idea del origen de la vida, convirtiéndose en un atractivo cultural diferente dentro de un entorno dominado por la tradición y la naturaleza.
El visitante encontrará en esta pieza un ejemplo de cómo el arte contemporáneo puede integrarse en el medio rural, aportando nuevas miradas y enriqueciendo la experiencia turística de quienes recorren esta tranquila zona del norte de la provincia de Burgos.
La escultura “Origen” nace como parte de una iniciativa cultural destinada a acercar el arte contemporáneo al medio rural mediante la creación de un recorrido artístico al aire libre. La Ruta del Arte surge con la intención de dinamizar el territorio, poner en valor el paisaje y ofrecer nuevas experiencias culturales en pequeñas localidades del valle.
La elección de la forma del huevo responde a su fuerte carga simbólica, representando el nacimiento, la creación y el comienzo de todas las cosas. Este concepto conecta con la identidad del territorio y con la idea de renovación y continuidad de la vida en los pueblos rurales.
Desde su instalación, la obra se ha convertido en un punto de referencia dentro del recorrido artístico y en un elemento que refuerza el carácter cultural del municipio, integrándose progresivamente en la identidad local y en la experiencia de quienes visitan la zona.
La escultura presenta una forma ovalada de grandes dimensiones, claramente reconocible y de gran fuerza visual. Su diseño destaca por la sencillez de sus líneas y por su carácter simbólico, que permite múltiples interpretaciones al visitante.
Está realizada con materiales resistentes pensados para su exposición permanente al aire libre, con una superficie lisa que resalta su pureza formal. La pieza se integra de manera armónica en el paisaje, contrastando con el entorno natural y atrayendo la mirada desde la distancia.
Su ubicación en un espacio abierto permite contemplarla desde distintos ángulos, jugando con la luz natural y el paisaje circundante. La combinación entre arte contemporáneo, entorno rural y amplitud visual convierte la visita en una experiencia estética y contemplativa.
La escultura se conserva como elemento artístico y cultural dentro de un recorrido visitable libremente durante todo el año. Forma parte del patrimonio cultural contemporáneo del territorio y constituye un recurso turístico integrado en la oferta cultural del municipio.
Al encontrarse en un espacio público, su mantenimiento corresponde a las labores habituales de conservación del entorno, asegurando su correcta preservación como obra artística al aire libre. Además, sigue cumpliendo su función como punto de encuentro, lugar de contemplación y elemento representativo del dinamismo cultural de la zona.







