
Espinosa de los Monteros se encuentra al norte de la provincia de Burgos, en pleno corazón de las Merindades, muy cerca del límite con Cantabria y rodeada por un paisaje de montes verdes, ríos y valles abiertos. El municipio se asienta en el valle del río Trueba, un entorno natural fértil y bien comunicado desde antiguo por caminos que enlazaban la meseta con la costa. Además de la villa de Espinosa, el municipio incluye varias localidades y barrios históricos que forman un conjunto amplio y vivo, con una población que, sin ser grande, mantiene un pulso constante durante todo el año y conserva un notable dinamismo comarcal.
La historia de Espinosa de los Monteros es larga y con peso propio. Sus orígenes se remontan a la Alta Edad Media, y pronto adquirió relevancia estratégica y administrativa dentro de Castilla. Fue villa realenga, con fueros y privilegios, y alcanzó especial notoriedad por ser cuna de los Monteros de Espinosa, el célebre cuerpo encargado de la guardia personal de los reyes de Castilla durante siglos. Su posición en rutas comerciales y ganaderas, unida a la protección real, favoreció su desarrollo económico y social, dejando un legado histórico que aún hoy se percibe al pasear por sus calles.
Visitar Espinosa de los Monteros es descubrir una villa con carácter, donde la historia se mezcla con la vida cotidiana. Iglesias, palacios, casas blasonadas, puentes y plazas conforman un casco urbano lleno de detalles, al que se suma un entorno natural de gran belleza. Sus tradiciones, fiestas y gastronomía completan una experiencia auténtica, muy ligada a la identidad de las Merindades. Es un lugar que no busca deslumbrar con artificios, sino conquistar al visitante con su solidez histórica y su ambiente acogedor.
El viajero puede disfrutar aquí de paseos tranquilos por el casco histórico, rutas de senderismo por los valles y montes cercanos, visitas culturales, buena mesa y descanso sin prisas. Espinosa invita a detenerse, a escuchar su historia y a usarla como punto de partida para explorar el norte de Burgos. Es un destino ideal tanto para una escapada cultural como para quienes buscan naturaleza, tradición y una hospitalidad que se nota desde el primer momento.



