La fuente de la plaza de Gayangos es uno de los elementos más representativos y queridos de la localidad, un auténtico corazón de piedra y agua que preside la plaza mayor. Situada frente a la iglesia y muy cerca de los principales edificios comunitarios, esta fuente destaca por su gran pilón de media luna, de dimensiones generosas, que durante siglos fue punto de encuentro y de vida diaria. No es solo un lugar para mirar, sino un espacio que explica por sí mismo cómo se organizaba el pueblo en torno al agua, al trabajo y a la convivencia. Visitarla es detenerse en un rincón donde el tiempo parece ir más despacio y donde el visitante entiende, de un vistazo, la esencia rural de la Merindad de Montija.
La fuente de la plaza se construyó para garantizar el abastecimiento de agua a los vecinos y al ganado, en una época en la que contar con un manantial bien canalizado era esencial para la supervivencia del pueblo. Aunque su aspecto actual responde a reformas y mejoras realizadas a lo largo del tiempo, su origen se remonta a varios siglos atrás, cuando las fuentes públicas eran una infraestructura básica y un símbolo de prosperidad. Aquí se llenaban cántaros, se abrevaban animales y se intercambiaban noticias, convirtiéndose en un espacio social tan importante como la iglesia o la casa concejo. Con el paso del tiempo, perdió su función práctica principal, pero nunca su protagonismo dentro de la vida local.
La fuente se compone de un cuerpo vertical de piedra, sobrio y robusto, del que mana el agua hacia un enorme pilón semicircular, construido con grandes sillares y perfectamente integrado en el pavimento de la plaza. La piedra, desgastada por el uso y el paso de los años, aporta un aspecto auténtico y lleno de carácter. El pilón, por su tamaño, llama inmediatamente la atención y marca visualmente el espacio, reflejando en el agua la silueta de la iglesia y los edificios que la rodean. Todo el conjunto encaja de forma natural en la plaza, creando una imagen clásica de pueblo castellano que invita a detenerse y observar.
Hoy la fuente se conserva como elemento patrimonial y simbólico, formando parte del paisaje urbano y del recuerdo colectivo de Gayangos. Es de libre acceso y se mantiene en buen estado gracias al cuidado municipal y vecinal. Aunque ya no es el principal punto de abastecimiento, sigue siendo un lugar de encuentro, un referente visual y un espacio muy presente en fiestas, paseos y momentos cotidianos. Su conservación permite que vecinos y visitantes comprendan la importancia que tuvo el agua en la vida tradicional del pueblo.


