La Iglesia de San Miguel Arcángel, situada en la pequeña pedanía de Villovela de Esgueva (municipio de Tórtoles de Esgueva, Burgos, comarca de la Ribera del Duero), es una joya del patrimonio románico y gótico tardío en nuestra provincia. Es parte esencial de la identidad local y uno de los atractivos más notables de esta zona ribereña.
Erigida originalmente en el siglo XII como templo románico, fue estratégicamente ampliada en épocas posteriores añadiendo una nave tardogótica sin demoler la estructura original—un hecho poco común en la zona, donde habitualmente se destruía lo románico para reconstruirlo. A mediados del siglo XVI, vio nacer a Pedro Royuela (o Roviela), carmelita distinguido por su piedad y tres veces provincial de su orden.
Arquitectura exenta: Dos naves diferenciadas —la original románica al norte, con su ábside semicircular, y la ampliación tardogótica al sur con cabecera poligonal y contrafuertes— conservando ambos estilos de manera ejemplar. Elementos románicos notables: Ábside en sillería con tres ventanas de medio punto, bóveda de horno y arquería ciega interior con capiteles vegetales y figurativos. Estilo tardogótico: Puerta con arquivoltas apuntadas, ventanal agudo, cabecera poligonal y torre cuadrada robusta.
Riqueza interior:
La iglesia sigue abierta al culto y es punto de encuentro cultural y espiritual en la localidad. Se destaca especialmente durante la Navidad por la instalación de un Belén artesanal montado cada año dentro de la iglesia, que atrae a numerosos visitantes.
Un caso muy especial: Alfredo García, aficionado a las manualidades y vinculado al pueblo a través de su mujer, Lourdes, dedica años a crear a mano la estructura del Belén, fuentes, movimientos… ¡y todo el entorno salvo las figuritas! Este montaje cuenta con 300 figuritas a escala, con perspectiva, incluyendo edificios emblemáticos como el ayuntamiento (nuevo este año) o guiños a Peñafiel o Covarrubias, aunque destacando elementos propios del pueblo.







