
La Iglesia de Santa Eulalia es el principal templo de la pequeña localidad de Cardeñuela Riopico, situada en el Camino Francés del Camino de Santiago a su paso por la provincia de Burgos. Se trata de una iglesia de origen medieval que, a lo largo de los siglos, ha sido reformada y ampliada, convirtiéndose en el centro espiritual y cultural de la comunidad.
Aunque los documentos más antiguos sobre Cardeñuela Riopico datan del siglo XI, la primera referencia a su iglesia bajo la advocación de Santa Eulalia aparece en registros eclesiásticos medievales. El templo debió levantarse en torno a los siglos XII-XIII, coincidiendo con la consolidación del Camino de Santiago, que convirtió a la localidad en punto de paso de peregrinos. Posteriormente, durante los siglos XVI y XVII, se realizaron remodelaciones en su estructura y en la decoración interior, adaptándola al estilo renacentista y barroco de la época.
La Iglesia de Santa Eulalia presenta una fábrica de piedra sillar y mampostería, con una planta de nave única y cabecera recta. Su torre, de proporciones sólidas, destaca en el perfil del pueblo y cumple la doble función de campanario y atalaya. El interior conserva retablos de estilo barroco dedicados a diferentes advocaciones, siendo el mayor el que preside el altar dedicado a Santa Eulalia. Además, se aprecian elementos góticos y renacentistas que conviven en su arquitectura, reflejo de las distintas etapas constructivas.
Su elemento más sorprendente es el retablo mayor, obra del renombrado escultor Felipe de Vigarny (1526-1529), originalmente creado para la capilla de la Presentación en la Catedral de Burgos. Se vendió a la parroquia por 1500 reales y se trasladaron a Cardeñuela las escenas esculpidas, los nichos y parte de la estructura, a las que se añadieron elementos barrocos posteriores. La imagen central —una Sagrada Familia de Sebastiano del Piombo— permanece en la Catedral.
Hoy en día, la Iglesia de Santa Eulalia sigue en uso para el culto parroquial, además de recibir a peregrinos del Camino de Santiago que hacen parada en Cardeñuela Riopico. El edificio ha sido objeto de trabajos de conservación en las últimas décadas, con intervenciones en su cubierta y en el interior para garantizar su estabilidad. Su conservación depende de la diócesis de Burgos y de la colaboración vecinal, que mantiene vivo este espacio como centro de la vida comunitaria.







