La Ciudad Romana de Clunia, uno de los yacimientos romanos más destacados de la península, se ubica en el Alto de Castro, entre Peñalba de Castro y Coruña del Conde. Esta ciudad romana, que en su época dorada llegó a albergar 30.000 habitantes, fue un importante centro administrativo y jurídico de Hispania, capital del convento jurídico de la Hispania Citerior Tarraconensis. Fundada en el siglo I d.C. bajo el emperador Tiberio, Clunia adquirió su apogeo cuando el general Servio Sulpicio Galba fue proclamado emperador aquí en el año 68 d.C y por ello se llamó Colonia Clunia Sulpicia.
Clunia fue fundada en un territorio previamente habitado por los arévacos, una tribu celtíbera. Aunque estos poblaban lugares de fácil defensa como el Alto del Cuerno, la llegada de los romanos transformó la organización del área, fundando Clunia como un gran centro urbano. Bajo el reinado de Tiberio, la ciudad adquirió el estatus de municipio romano y comenzó a acuñar monedas. A finales del siglo I d.C., Clunia se consolidó como capital del convento jurídico de un vasto territorio, y su influencia se extendió durante los primeros siglos del Imperio. La ciudad decayó gradualmente a partir del siglo III d.C., aunque sobrevivió hasta la época visigoda.
Clunia ofrece un extenso yacimiento con importantes restos arquitectónicos:
Hoy en día, el yacimiento de Clunia es un sitio arqueológico de gran valor que se sigue excavando y restaurando. Desde las primeras excavaciones en el siglo XVIII, hasta los trabajos actuales bajo la dirección de equipos arqueológicos modernos, Clunia ha sido objeto de múltiples investigaciones que han permitido conocer mejor la organización y estructura de esta ciudad romana. Además, se celebra anualmente el Festival de Teatro de Verano en el antiguo teatro romano, atrayendo a visitantes y turistas.







