La antigua Iglesia de Santa Ana se encuentra en el casco urbano de Melgar de Fernamental y hoy cumple una nueva función como centro cultural del municipio. Este edificio histórico, rehabilitado y adaptado a los usos actuales, es un buen ejemplo de cómo el patrimonio puede mantenerse vivo sin perder su esencia. Visitarlo permite descubrir un espacio que une pasado y presente, donde la arquitectura tradicional convive con la actividad cultural y social de la villa, formando parte del día a día de vecinos y visitantes.
La iglesia de Santa Ana fue levantada como templo religioso en un momento de expansión y consolidación de Melgar de Fernamental, probablemente entre la Edad Media final y la Edad Moderna, cuando la localidad contaba con varios espacios de culto repartidos por su trazado urbano. Durante siglos cumplió funciones parroquiales y devocionales, atendiendo a un sector concreto de la población. Con el paso del tiempo y los cambios en la organización religiosa y social, el edificio fue perdiendo su uso litúrgico original, hasta que finalmente se optó por su recuperación y transformación en espacio cultural. Esta reconversión ha permitido conservar el edificio y darle una nueva utilidad acorde con las necesidades actuales del municipio.
El edificio conserva la estructura y los volúmenes propios de una iglesia tradicional, con muros de piedra que transmiten solidez y sobriedad. Su arquitectura es sencilla, sin grandes elementos ornamentales, lo que refuerza su carácter funcional y rural. En el exterior se aprecia claramente su origen religioso, mientras que el interior ha sido adaptado para acoger exposiciones, actos culturales y actividades públicas, manteniendo un espacio amplio y diáfano. Su integración en el entorno urbano es natural, formando parte del entramado histórico de Melgar y dialogando visualmente con otros edificios tradicionales del municipio.
Actualmente, la antigua Iglesia de Santa Ana funciona como centro cultural, siendo uno de los principales espacios para la vida cultural y social de Melgar de Fernamental. Ha sido restaurada y acondicionada para garantizar su conservación y su uso público, respetando su estructura original. El acceso suele estar vinculado a actividades, exposiciones o eventos concretos, y el edificio cuenta con mantenimiento regular. Su reutilización ha permitido que siga siendo un lugar de encuentro, manteniendo vivo el recuerdo de su pasado religioso dentro de una función plenamente contemporánea.




