
Paseo del Empecinado
El Paseo del Empecinado es un espacio urbano emblemático de Burgos ciudad donde historia, naturaleza y vida cotidiana se dan cita a orillas del río Arlanzón. Situado a pocos minutos del centro histórico y muy cerca del Arco de Santa María, este paseo arbolado y abierto ofrece una agradable alternativa a las plazas y calles del casco antiguo, con zonas verdes, esculturas modernas y espacios de reunión que invitan a pasear, descansar y disfrutar del entorno urbano. Más allá de ser un simple paseo, es un lugar de conexión entre la ciudad histórica y sus barrios del sur, ideal para cálidos paseos al atardecer o paradas tranquilas tras conocer los monumentos de Burgos.
Historia
El Paseo del Empecinado hunde sus raíces en la configuración urbana de Burgos del siglo XIX y principios del XX, cuando la ciudad empezó a abrir espacios ajardinados y paseos arbolados fuera de sus murallas históricas. El nombre del paseo rinde homenaje al guerrillero Juan Martín Díez, conocido como “El Empecinado”, personaje clave de la Guerra de la Independencia contra la ocupación francesa, cuyo espíritu de resistencia y valentía ha quedado asociado a la historia burgalesa y nacional. El paseo ha ido evolucionando a lo largo del tiempo, desde un espacio verde tradicional hasta convertirse en un corredor urbano amplio y variado que mezcla jardines, esculturas y zonas de ocio.
Características
Hoy el Paseo del Empecinado se presenta como una arteria verde y abierta que discurre en paralelo a la carretera de Valladolid, creando un corredor de árboles y césped que acompaña al río Arlanzón y al tránsito urbano. Uno de sus elementos más destacados es el Monumento a las Américas, una escultura de acero inoxidable de gran tamaño, obra del artista Andreu Alfaro inaugurada en 1987, que simboliza la unión entre España y las Américas mediante una paloma estilizada.
A lo largo del paseo también destacan edificios significativos como la Iglesia del Carmen, de construcción moderna, ubicada junto al punto de inicio del paseo, así como el cercano seminario histórico. El arbolado, las zonas ajardinadas y los bancos crean espacios de descanso y contemplación, lo que permite al caminante disfrutar de una transición fluida entre la ciudad histórica y los espacios más amplios de la Burgos moderna.
Uso y conservación
El Paseo del Empecinado sigue siendo un lugar de uso público y libre acceso, frecuentado tanto por vecinos que lo utilizan para pasear, hacer deporte o pasear al perro, como por visitantes que buscan un espacio tranquilo cerca del centro. Además, el paseo acoge actividades tradicionales: los viernes se celebra un mercadillo de ropa y productos variados, mientras que los domingos se instala un mercadillo de antigüedades y objetos de segunda mano, atrayendo tanto a residentes como a turistas curiosos.
Aunque en los últimos años ha sido objeto de críticas por parte de los vecinos por el estado de algunos tramos de pavimento y mobiliario urbano, su ubicación estratégica y su valor como espacio de recreo urbano siguen haciéndolo atractivo.




