
Museo Casa Salaguti
El Museo Casa de Salaguti es uno de esos lugares que sorprenden al visitante desde el primer instante. Se trata de un espacio único en la provincia de Burgos, situado en las afueras de Sasamón, una villa milenaria del noroeste de la provincia con un rico patrimonio histórico y artístico. Más que un museo convencional, la Casa de Salaguti es una obra de arte habitable, concebida y realizada por el escultor y pintor Carlos Salazar Gutiérrez, más conocido como Salaguti. Desde su emplazamiento sobre un cerro, donde se disfrutan algunos de los mejores atardeceres de Castilla, este museo combina arquitectura, escultura y pintura en un entorno que invita al descubrimiento, la reflexión y la emoción estética.
Historia
El Museo Casa de Salaguti nació de la creatividad y la vida de Carlos Salazar Gutiérrez (Salaguti), artista autodidacta nacido en Sasamón en 1944, quien desde muy joven sintió una profunda inclinación por el dibujo, la pintura y la escultura. A principios de los años sesenta intentó ingresar en la Escuela Superior de Bellas Artes de San Fernando en Madrid, pero tras no lograrlo decidió formarse por sí mismo y desarrollar un estilo personal e independiente, alejado de los cánones clásicos.
A partir de 1970 aproximadamente, Salaguti comenzó a crear su casa-estudio, levantando sobre terrenos familiares un edificio que no solo sirviera como vivienda y taller, sino como un lugar donde cristalizar su universo artístico. Con el paso de los años, esta construcción evolucionó hasta convertirse en una gran escultura habitable y en un museo abierto al público, en el que el propio artista ha reunido gran parte de sus obras y planteado una experiencia de visita íntima y evocadora.
La Casa de Salaguti forma parte hoy del reconocimiento cultural de Sasamón, incluida en el listado de lugares de interés del municipio, gracias a su valor artístico singular dentro del panorama de entornos artísticos creados por el propio autor.
Características
La Casa Museo de Salaguti destaca por su arquitectura única e imaginativa, alejada de cualquier patrón convencional. El edificio se levanta en dos niveles y presenta una serie de formas curvas, irregulares y escultóricas que reflejan la libertad creativa de su autor. En la fachada principal se incorpora un autorrelieve monumental, un rostro que emerge en la pared como si fuera una presencia viviente, dando una idea del carácter visionario y personal del conjunto.
Al acceder al interior, el visitante se sorprende por la sensación de espacio y de viaje sensorial que se crea mediante la luz cenital que entra por un lucernario y la diversidad de formas y texturas que pueblan los muros, suelos y techos. La casa-museo alberga una colección de esculturas, pinturas y obras tridimensionales que abarcan diferentes épocas de la producción de Salaguti, muchas relacionadas con temas cósmicos, simbólicos y de reflexión existencial.
El entorno natural que rodea la casa, sobre una colina que domina el paisaje, es también parte de la experiencia: vistas abiertas de la meseta, la luz cambiante de los atardeceres y el aire claro de la campiña convierten la visita en una experiencia visual y sensorial completa.
Uso y conservación
La Casa Museo de Salaguti sigue siendo un espacio activo de exhibición y de creación, en el que el propio artista suele atender personalmente a quienes la visitan, explicando detalles de su obra y su proceso creativo. No existen horarios rígidos como en otros museos tradicionales, por lo que la visita puede adaptarse de manera flexible, aunque es recomendable concertar la visita con antelación para asegurarse de encontrar a Salaguti o a su equipo disponibles.
Aunque se trata de una obra concebida y mantenida por un artista particular, la Casa Museo ha recibido reconocimiento por parte del propio Ayuntamiento de Sasamón y de las autoridades culturales de la zona, que la incluyen entre los puntos de interés turístico del municipio. Su preservación y apertura al público reflejan la importancia de valorar y salvaguardar entornos artísticos creados por sus propios autores como parte del patrimonio vivo contemporáneo.







