
Puerta de San Juan
La Puerta de San Juan es uno de los elementos más emblemáticos del patrimonio histórico de Roa, y no por casualidad: es la única de las antiguas puertas de la muralla medieval que se conserva en pie. Situada en el casco histórico, este acceso permite imaginar cómo era la villa cuando estaba completamente rodeada por un potente sistema defensivo.
Integrada hoy en el trazado urbano, la Puerta de San Juan conecta pasado y presente en un entorno tranquilo y auténtico. Cruzarla es un gesto sencillo, pero cargado de simbolismo, que invita al visitante a descubrir la Roa medieval que se esconde tras sus calles.
Historia
Durante la Edad Media, Roa estuvo protegida por una muralla con seis puertas de acceso, fundamentales para el control y la seguridad de la villa. De todas ellas, solo la Puerta de San Juan ha llegado hasta nuestros días, convirtiéndose en un testimonio excepcional de aquel recinto defensivo.
La construcción de la muralla se atribuye a Doña Violante, figura clave en la historia local, a quien se recuerda mediante una placa conmemorativa visible en la propia puerta. Estas puertas se cerraban al anochecer y se abrían al amanecer, marcando el ritmo diario de la vida medieval y garantizando la protección de vecinos y bienes. Con el paso de los siglos, la muralla fue perdiendo su función defensiva y muchas partes desaparecieron, pero la Puerta de San Juan resistió al tiempo como símbolo de la antigua fortaleza de Roa.
Características
La Puerta de San Juan presenta una arquitectura sobria y funcional, construida en piedra, acorde con su finalidad defensiva. Su estructura refleja la sencillez propia de los accesos medievales, pensados más para resistir que para impresionar.
Uno de los elementos más llamativos es la placa conmemorativa dedicada a Doña Violante, que aporta un valor histórico añadido y ayuda a contextualizar el origen de la muralla. Su ubicación permite comprender el trazado del antiguo recinto amurallado y la relación directa entre la puerta y las calles históricas del casco urbano, ofreciendo al visitante una lectura clara del pasado defensivo de la villa.
Uso y conservación
En la actualidad, la Puerta de San Juan se conserva como elemento patrimonial de libre acceso, plenamente integrada en la vida cotidiana de Roa. No cumple ya una función defensiva, pero mantiene su papel como hito urbano y referencia histórica.
El entorno se encuentra cuidado y señalizado, permitiendo su visita tranquila y su interpretación como parte del conjunto defensivo medieval. Sigue siendo un lugar de paso, igual que lo fue durante siglos, aunque hoy invita más a la reflexión que a la vigilancia.

