
La Iglesia de Nuestra Señora de la Asunción se alza en el pequeño pueblo de Manzanedo, en el corazón del Valle de Manzanedo, junto al curso del río Ebro. Sus líneas, dominadas por el románico rural, conviven armónicamente con elementos cistercienses populares y barrocos, formando un templo que respira historia y autenticidad en plena naturaleza burgalesa.
Construida originalmente en el siglo XII, esta iglesia ha sido objeto de múltiples transformaciones. Aunque conserva sus trazas románicas esenciales —como el ábside, la portada y la espadaña— se le añadió en época tardogótica una segunda nave al norte y se renovaron algunas bóvedas. En 2019, durante la retirada del retablo, apareció un mural del Apocalipsis oculto bajo varias capas de cal y revoques, restaurado posteriormente con cuidado.
El templo presenta dos naves, un ábside semicircular con contrafuertes prismáticos y una ventana con arquivolta sencilla. La espadaña se sitúa al pie de la nave, rematada por un pórtico de madera con solidez popular, y una portada apuntada con tres arquivoltas de escasa ornamentación. Los canes del alero, toscos y austeros, completan el conjunto. En el interior, además del Museo de Arte Sacro del Valle, destaca la bóveda del ábside con el fresco descubierto del Apocalipsis.
Actualmente, la iglesia está abierta en periodos como Semana Santa y el verano (15 de julio a 31 de agosto), con horarios de visita accesibles. Gracias a las restauraciones, la mezcla de elementos románicos, cistercienses y barrocos se percibe con claridad, y el mural oculto realza su interés artístico. La presencia del Museo de Arte Sacro suma atractivo cultural, mientras que su mantenimiento demuestra el compromiso local por preservar su legado.






