La Ermita de San Roque, ubicada en el encantador pueblo de Tubilla del Agua, es un pequeño pero significativo monumento religioso de la comarca de Las Hoces del Alto Ebro y Rudrón. Esta ermita es un referente espiritual y cultural en la región, dedicada a San Roque, santo protector contra las pestes y enfermedades contagiosas, y muy venerado en la provincia de Burgos. Situada en las cercanías del núcleo urbano, rodeada de un paraje natural que invita al recogimiento, la ermita es un lugar de encuentro y devoción para los habitantes de Tubilla y una parada ideal para quienes desean descubrir la historia y tradiciones de la zona.
La ermita data de los siglos XVI-XVII, cuando San Roque era especialmente invocado en Castilla y en todo el norte de España para proteger a la población de las epidemias que asolaban periódicamente la región. Durante siglos, la devoción a San Roque ha sido uno de los pilares de la identidad religiosa local, y la ermita ha sido un espacio de culto fundamental para los vecinos de Tubilla del Agua y alrededores. La edificación actual ha sido modificada a lo largo de los años, principalmente para su conservación y adecuación a los usos litúrgicos, manteniendo siempre su carácter sobrio y rural, en sintonía con el estilo arquitectónico de la época.
La Ermita de San Roque es un edificio de pequeñas dimensiones y arquitectura sencilla, con muros de piedra y techumbre de madera. La fachada, austera y sin grandes ornamentos, refleja el estilo rural castellano, en el que prima la funcionalidad y el respeto por el entorno natural. La puerta principal está coronada por una sencilla espadaña en la que se coloca una campana que, en otros tiempos, anunciaba a los feligreses los momentos de oración y reunión en la ermita.
El interior es igualmente sobrio, con un altar principal dedicado a San Roque, representado con su tradicional atuendo de peregrino, el bastón y el perro a sus pies. Algunas tallas de madera y pequeños adornos completan la decoración. La simplicidad de la ermita y su entorno natural crean un ambiente de serenidad que invita a la introspección y el recogimiento.
La ermita sigue cumpliendo una función activa en la vida religiosa y social de Tubilla del Agua, ya que es el lugar de celebración de la festividad de San Roque cada 16 de agosto. En esta fecha, los vecinos y visitantes participan en una misa en honor al santo y organizan una procesión que recorre los alrededores de la ermita.
En cuanto a su conservación, el edificio ha sido restaurado en varias ocasiones por iniciativa del propio municipio y de asociaciones locales, lo que ha permitido mantener en buen estado tanto la estructura de piedra como la cubierta. Estas labores se realizan con especial cuidado, preservando su valor histórico y respetando los elementos arquitectónicos originales.




