La Iglesia de San Pedro es el principal edificio histórico de Villanueva de Odra y uno de los elementos patrimoniales más destacados de esta pequeña localidad del municipio de Villadiego. Situada en el núcleo del pueblo, su sólida construcción de piedra y su volumetría la convierten en un punto de referencia que sobresale entre las casas tradicionales y el paisaje abierto de la campiña burgalesa.
A simple vista, el templo transmite una sensación de sobriedad y fortaleza, pero al acercarse comienzan a aparecer detalles que revelan su origen medieval. La iglesia no es solo un lugar de culto, sino también un testimonio vivo de la evolución arquitectónica y de la historia del pueblo, donde conviven elementos románicos y góticos en un mismo espacio.
La actual Iglesia de San Pedro fue levantada en época gótica, probablemente entre los siglos XIII y XIV, sobre los restos de un templo románico anterior. De esa construcción primitiva se conservaron algunos elementos, como parte del muro sur y la portada, integrándolos en el nuevo edificio, lo que permite hoy apreciar la transición entre estilos arquitectónicos.
Durante la Edad Media, la iglesia desempeñó un papel fundamental en la vida del pueblo, siendo el centro religioso y social de la comunidad. A lo largo de los siglos, el edificio fue adaptándose a las necesidades del momento, incorporando reformas y modificaciones, pero manteniendo siempre parte de su estructura original.
Este proceso de transformación es común en muchas iglesias rurales de la provincia, donde los templos fueron creciendo y evolucionando sin perder completamente su esencia inicial. En el caso de Villanueva de Odra, esa mezcla de épocas convierte al edificio en un ejemplo especialmente interesante de continuidad histórica.
La iglesia presenta una planta amplia y una estructura sólida, construida en piedra, con predominio del estilo gótico en su configuración general. Sin embargo, conserva importantes vestigios románicos que enriquecen su valor patrimonial.
En el exterior, destaca el muro sur, donde aún pueden observarse cinco canecillos decorados con formas sencillas, entre ellas las características “proas de barco”, típicas del románico rural. También se conserva la portada original, integrada en el conjunto posterior.
En el interior, uno de los elementos más interesantes son los pilares románicos que separan las naves. Algunos de ellos mantienen sus semicolumnas adosadas y capiteles decorados con motivos vegetales, bolas y otros adornos característicos de finales del románico. Sobre ellos se apoyan arcos apuntados, que evidencian ya la influencia del gótico.
Otro elemento destacado es la pila bautismal románica, situada en un arcosolio a los pies del templo. Tallada en piedra caliza, presenta una copa semiesférica decorada con arquillos que forman gajos, un detalle sencillo pero de gran belleza que ha llegado hasta nuestros días.
En la actualidad, la Iglesia de San Pedro sigue cumpliendo su función como templo parroquial, siendo un espacio de referencia para la vida religiosa y social de Villanueva de Odra. A lo largo del tiempo se han realizado intervenciones que han permitido conservar su estructura y mantener en buen estado los elementos más antiguos.
El edificio se conserva como parte del patrimonio histórico del pueblo, y aunque su acceso puede depender de los horarios de culto, su exterior puede visitarse libremente, permitiendo apreciar su arquitectura y su integración en el entorno rural.
La iglesia continúa siendo un símbolo de identidad para los vecinos y un lugar donde se mantienen vivas las tradiciones, al mismo tiempo que ofrece al visitante la oportunidad de descubrir un interesante ejemplo de arquitectura medieval en el medio rural burgalés.



