El monolito conmemorativo del Milenario del Primer Fuero Intermunicipal es uno de los símbolos históricos más representativos de Melgar de Fernamental, un elemento que recuerda el profundo pasado jurídico e histórico de la localidad y su identidad dentro del territorio castellano. Situado en un espacio urbano abierto e integrado en el entramado del municipio, este monumento destaca por su carácter conmemorativo y su fuerte carga simbólica.
El conjunto celebra dos hitos relevantes para la historia local: la conmemoración del milenario del primer fuero intermunicipal —vinculado al antiguo condado medieval— y el reconocimiento del primer premio provincial de embellecimiento concedido al municipio en 1966. Su presencia invita al visitante a detenerse, observar sus inscripciones y comprender la importancia histórica de Melgar dentro del desarrollo administrativo y social del territorio.
Este monolito fue erigido para conmemorar el milenario del denominado primer fuero intermunicipal, fechado tradicionalmente en el año 950, una norma jurídica que regulaba la organización y convivencia del territorio vinculado al antiguo condado medieval de la zona. Estos fueros fueron fundamentales en la Edad Media, ya que establecían derechos, deberes y normas de gobierno para las comunidades, reflejando el proceso de organización social y territorial de Castilla en sus orígenes.
La conmemoración del milenario en el siglo XX supuso un reconocimiento del pasado histórico de la localidad y de su relevancia en la evolución del derecho local y la organización del territorio. Posteriormente, el monumento incorporó también la referencia al primer premio provincial de embellecimiento otorgado a Melgar en 1966, un galardón que reconocía el cuidado urbano y la mejora estética del municipio.
Desde su instalación, el monolito se ha mantenido como un símbolo de identidad local y de orgullo colectivo, recordando tanto el legado medieval como el desarrollo contemporáneo del municipio.
El monumento presenta una estructura pétrea de diseño sobrio y simbólico, formada por varios planos inclinados que convergen en un cuerpo central donde se sitúa el escudo y las inscripciones conmemorativas. Está realizado en piedra clara, lo que refuerza su carácter monumental y su integración con el entorno urbano.
En sus laterales destacan placas grabadas que recuerdan los acontecimientos celebrados: el milenario del fuero intermunicipal (950–1950) y el primer premio provincial de embellecimiento concedido en 1966. El conjunto se apoya sobre una base sólida y muestra líneas geométricas que transmiten estabilidad y solemnidad.
Su ubicación en un espacio abierto permite contemplarlo desde diferentes perspectivas, convirtiéndolo en un elemento visual destacado del entorno y en un punto de referencia dentro del paisaje urbano. La presencia del escudo y de las inscripciones refuerza su función como testimonio histórico permanente.
Actualmente, el monolito se conserva como elemento patrimonial y conmemorativo de carácter público. Es de libre acceso y forma parte del paisaje urbano cotidiano de Melgar de Fernamental, manteniendo su función como recordatorio histórico y símbolo de identidad local.
El monumento recibe labores periódicas de mantenimiento para garantizar su conservación, permitiendo que continúe transmitiendo su significado histórico a vecinos y visitantes. Más allá de su función estética, sigue siendo un espacio de memoria colectiva que conecta el presente del municipio con su pasado medieval y su evolución contemporánea.
