
El Chozo de Cernégula, en la localidad de Cernégula, Burgos, es una construcción tradicional y ejemplo de la arquitectura popular de la zona. Los "chozos" o "chozas" como esta son estructuras de piedra en seco, típicas de los páramos y terrenos de la región, diseñadas para servir de refugio a pastores y campesinos. Situado de camino al Páramo de Masa, este chozo ofrece una perspectiva histórica sobre las técnicas de construcción y la vida rural en los campos de Castilla.
El origen de los chozos se remonta a tiempos antiguos, aunque es difícil fecharlos con precisión ya que muchos se han mantenido o reconstruido a lo largo de los siglos. Este tipo de construcción se extendió en el norte de la Península Ibérica debido a la abundancia de piedra caliza en la zona, lo que permitía construir sin necesidad de argamasa o cemento. Tradicionalmente, los chozos fueron usados como refugio temporal en días de trabajo, protegiendo a los trabajadores de las inclemencias del tiempo.
El Chozo de Cernégula presenta una forma cilíndrica con una cúpula de piedra, construida íntegramente en mampostería de piedra caliza sin argamasa. La entrada, baja y sencilla, permite el acceso a un espacio interior que protege del viento y del frío, esencial en el clima de los páramos de Burgos. La bóveda de piedra en seco es una técnica constructiva que permite mantener la estabilidad y el aislamiento, aunque también requiere de un mantenimiento cuidadoso para evitar desplomes.






